MOOC: estructura didáctica, tecnología y socialización

En los últimos meses he comenzado muchos MOOC, pero hace menos de una hora que he terminado el primero como alumna. Por fin he salido de la media que apunta a una alta tasa de abandono en estos nuevos formatos de aprendizaje online.

¿Son buenos o son malos los MOOC? ¿Sirven para aprender, son útiles para enseñar? ¿Aportan algo nuevo a lo conocido o son meras píldoras autoformativas enlatadas de toda la vida?. El debate alrededor de los MOOC ha derramado ríos y ríos de bytes, conferencias, artículos, posts,… hasta sugerir incluso la mo(oc)mificación de la Educación. Y el debate sigue abierto.

La respuesta no es sencilla de resolver en un post, pero por el momento la acompañaremos de un “depende”. Es tan obvio que se suele olvidar que depende de muchos factores, de qué tipo de contenido, qué tipo de estructura didáctica, qué tipo de acompañamiento tecnológico, qué interacción en grupo, etc. Como suele ocurrir, caemos en la falacia de decir “los MOOC son esto y son lo otro…” como si todos fueran iguales y en cada caso habrá que preguntarse de qué MOOC hablamos.

Y yo hoy quiero hablar desde la experiencia más reciente, desde la práctica como alumna, y no desde la académica o institucional. Acabo de terminar el MOOC de Analítica elaborado por Google, Digital Analytics Fundamentals, y me hace ilusión compartir el “diploma” recién salido del clic 🙂

mooc_google_analytics

Siento que ha satisfecho los objetivos, he aprendido lo que buscaba aprender, y ni siquiera he necesitado de la interacción con el grupo en la asistencia disponible en foros de dudas y encuentros de hangout. En este caso, el contenido no era novedoso ni tampoco inaccesible. El apartado de Ayuda de Google Analytics contiene mucha más información de la que se presenta en el curso. Sin embargo, no me atrae consultarla de la misma forma que sí me ha atraído seguir cada una de las unidades del MOOC, viendo los vídeos en cada temática, consultando los enlaces de apoyo, respondiendo a los cuestionarios, volviendo a ellos hasta lograr todas las respuestas correctas para fijarme así en los errores y “fijarme” mejor aún los aciertos.

Un MOOC, perdón debería decir “este MOOC”, es tan simple que parece que no aporta nada. Pero en lo invisible está su potencial. Estructura didáctica y Tecnología: vídeos cortos, bien estructurados, con mensajes sencillos, directos, con planteamiento didáctico: introducción, puntos a desarrollar y recopilación, con grafismos sencillos para fijar ideas. Con unidades bien estructuradas, de lógica sencilla y visión global. Con plataforma que indica el avance sobre el curso para no olvidar en qué punto lo dejamos. Con plataforma que no parece una plataforma, sino un front transparente, una página web sencilla donde encontrar contenido y actividades en primer plano. Fácil de seguir desde diversos dispositivos móviles.  Destaco Estructura didáctica y Tecnología, y me gustaría añadir la Socialización del aprendizaje, pero como he comentado en esta ocasión no ha jugado un papel importante.

La paradoja está en que disfrutado un MOOC a pesar de no haber aprovechado el potencial de interacción de su cualidad masiva y, aún así, considero que ha sido un buen curso. Estoy deseando repetir la experiencia de aprender y disfrutar con otro buen MOOC donde entre la variable de construir el aprendizaje en Comunidad. Será, sin duda, una diferencia significativa.